Se terminó el tiempo de los diagnósticos. Mientras Alejandro Orfila busca reconstruir la confianza de un equipo que cerró la primera rueda fuera de los puestos de Reducido, en San Martín saben que estas dos semanas pueden marcar buena parte del futuro de la temporada. Por eso, aunque mañana el plantel volverá a los entrenamientos en el Complejo Natalio Mirkin después de haber sido licenciado tras el empate frente a Temperley, la mayor atención estará puesta en otro frente: el mercado de pases.

El entrenador uruguayo fue claro apenas terminó su debut en Turdera. “Nos faltan delanteros, no tenemos variantes ofensivas”, reconoció. La frase expuso una realidad que la dirigencia también detectó desde hace tiempo. El equipo acumuló seis partidos sin triunfos, terminó la primera rueda con apenas 23 puntos y mostró dificultades para generar peligro. Por eso, las incorporaciones dejaron de ser una posibilidad para convertirse en una necesidad.

Mientras tanto, el plantel comenzó a sufrir modificaciones. Facundo Pons, Elías López y Benjamín Borasi ya rescindieron sus contratos por motivos personales y dejaron de pertenecer al club. A ellos podría sumarse en los próximos días Luciano “Pupi” Ferreyra, que tampoco logró consolidarse durante la primera mitad del torneo.

En medio de ese escenario apareció un nombre que comenzó a ganar fuerza y que podría transformarse en el primer refuerzo de la era Orfila: Gabriel Carabajal. El volante ofensivo de 34 años viene de jugar en Cusco FC de Perú, donde justamente fue dirigido por el actual entrenador de San Martín. El conocimiento mutuo, sumado a las características futbolísticas del cordobés, lo ubican hoy entre las prioridades del cuerpo técnico.

PASADO. Gabriel Carabajal en su paso por Santos de Brasil.

Carabajal cuenta con una trayectoria que sobresale dentro de la categoría. Pasó por Talleres de Córdoba, Godoy Cruz, Patronato, Unión, Argentinos, Santos de Brasil, Vasco da Gama, Puebla, Newell's, Sarmiento y Quilmes. Justamente con la camiseta del “Cervecero” dejó un grato recuerdo reciente: fue una de las figuras del equipo bonaerense durante el año pasado e incluso tuvo una destacada actuación frente a San Martín en el estadio Centenario. Su capacidad para jugar como enganche, volante creativo o mediapunta aparece como un recurso que hoy escasea dentro del plantel.

El inicio de dos semanas exigentes

Mientras la CD acelera negociaciones, Orfila pondrá en marcha una exigente preparación. El plantel retomará mañana los entrenamientos desde las 9 y comenzará una exigente etapa de trabajo. Durante la mañana realizará dos turnos enfocados en la preparación física en el Complejo Natalio Mirkin, mientras que por la tarde llevará adelante un tercer turno técnico-táctico en Lawn Tennis, debido al resembrado de las canchas principales del predio.

El desafío es enorme. San Martín quedó noveno, fuera del Reducido y lejos del rendimiento esperado para un candidato al ascenso. Por eso, en Bolívar y Pellegrini entienden que no alcanza con incorporar: hay que acertar. Entre entrenamientos intensos, posibles salidas y negociaciones abiertas, las próximas semanas aparecen como una verdadera prueba para el nuevo ciclo. Y en esa carrera contrarreloj, Carabajal asoma como la primera pieza de un rompecabezas que Orfila necesita completar cuanto antes.